lunes, 28 de febrero de 2011

I Only Want To Fly

Vuelo como un águila,
tengo mis alas estiradas,
desciendo entre las
torres de la ciudad,
toco la copla de los árboles
y me vuelvo a elevar.
Algunos me confunden
con un pegaso,
otros con un dragón,
alguno pensó en un ángel,
y un señor en un halcón.
Soy como un ave dando vueltas,
le sonrio al destino,
miro mi sombra sobre las casas,
los autos
y dibujo mi propio camino.
Solo quiero volar,
perdí la noción del tiempo,
el viento acaricia mi piel,
no quiero que pare este momento.
Las nubes me juegan carreras,
de fondo veo el atardecer.
el sol anaranjado me marca la ruta,
no está en mis planes volver.
Tengo aviones a mi lado,
veo a la gente como hormigas,
las calles son pistas de aterrizajes,
y en mi espalda no llevo
mochila ni equipaje,
ni nada que me impida flotar.
No me molesten mas,
solo quiero volar,
rozar el océano en un vuelo al ras,
pasar entre los delfines,
“I Only Want To Fly”.
Si alguien alza su cabeza,
me va a poder ver por el aire,
no hay de que preocuparse,
soy solo yo volando en libertad.
Sebastián Koutsovitis

jueves, 24 de febrero de 2011

Recreo

Tus zapatos “taco aguja” me llaman con su ruido,
cuando pasas por las obras siempre se escuchan chiflidos,
muchos pibes te dan vuelta porque sos un buen partido,
pero yo voy despacio porque soy un chico prevenido.

Con ese caminar parecés una felina,
tu “animal print” me saca de la oficina,
la poesía de tus besos me llevan para arriba,
me diste el okey, no estás a la defensiva.

Tu cintura me relaja, tu mirada es atractiva,
tus labios son de azúcar con gotas de caipirinha,
si querés nos desvestimos dentro de la piscina,
me gusta mirarte hasta quemarme las retinas.

El aroma de tu pelo huele a coco con vainilla,
quiero que tomemos “agua ardiente” en Barranquilla,
me gusta cuando bailás y vas jugando con la silla,
con vos ningún hombre necesita una pastilla..

Tus medias de red son una trampa mortal,
puedo ser un príncipe como también un estatal,
me gusta tu look de chica sexy e intelectual,
ya llamé a la recepción y pedí un continental.

Sentí algo muy raro, quiero verte de nuevo,
por vos noquearía a Tyson sin guantes de boxeo,
animaría fiestas infantiles siendo un buen titiritero,
o convertiría al Papa de católico en ateo.
Sebastián Koutsovitis

martes, 22 de febrero de 2011

Breaklunch

Comimos sushi mirando al cielo,
parecías una princesa del “Taj Mahal”,
tu strapless estaba algo ajustado,
y tu sonrisa no paraba de brillar.

Eras mas hermosa que mirar un “Monet”,
de a poco se sentía un fuerte calor,
mi mente iba mas rápido que un jet,
y no me calmaba ni Sigmund Freud.

Me gusta verte y sentir esta adrenalina,
estar con vos de noche y de día,
sos una mezcla de locura con morfina.
por vos caminaría de Bs As hasta Lima.

Me encanta que hables sin medir palabras
y que no tengas límites conmigo,
disfruto tenerte abrazada entre mis garras,
con vos estaría de domingo a domingo.

A veces pienso que sos un sueño,
y que al cerrar los ojos estoy en “Plaza Mayor”
quizás vinieron aires madrileños,
o quizás con vos vuelo como un avión.

Pierdo la cabeza cuando te movés como quiero,
sin cuestionamientos ni dudas morales,
mientras escuchamos rock o un disco de boleros,
para después hacer un “breaklunch” de yogurt con cereales. :P
Sebastián Koutsovitis

domingo, 20 de febrero de 2011

Soul AM

Suena la vida en una canción,
el ritmo mata todos los dolores,
el cuerpo empieza a transpirar tristezas,
y en el piso quedan gotas de colores.

La cura viene a través de la vibra,
de apoco sube la energía del momento,
se escuchan los tambores y las mandolinas,
mis latidos marcan el compás de los tiempos.

El esqueleto no para de moverse,
es lo mejor para olvidarse de todo,
hay que fusilar a la mentira y a la soledad,
y vivir el presente sin cuestionar el modo.

Que el viento traiga todo lo que oye,
que los agudos lleguen hasta la sien,
que bajen por el cuello, las caderas,
y que sigan por los pies.

Hoy el mar está agitado,
la luna brilla mas que el infierno,
hay oasis en medio del desierto,
fueron tres renglones en este cuaderno.

En esta noche escuché a un mudo cantar
y a un ciego leer el listado de tragos,
bailé con una mujer que tenía un vestido de novia,
que si mal no recuerdo vivía por mis pagos.

La sonrisa visita cada rostro,
quedarse maquinando no es la mejor opción,
ha llegado la cura en forma de sonido,
hoy el mas tímido es un campeón.

Ya llegó el sol y a nadie le importa,
ya se acabó el alcohol junto a mis rimas,
la luna dejó borrachos tirados
y en mi corazón ya no hay espinas.
Sebastián Koutsovitis

jueves, 17 de febrero de 2011

Mi Trabajo

Tengo un trabajo rutinario pero me encanta.
Me levanto temprano, muy temprano a la madrugada,
agarro un fósforo, prendo la hornalla, pongo agua en la pava
y después la dejo en el fuego para que caliente.
Mientras tanto me pego un baño para sacarme
la modorra de encima. Salgo de la ducha, me seco,
me pongo un boxer, una camisa manga cortas,
un jean gastado, unas medias de algodón blancas
y termino de vestirme cuando me pongo
unas zapatillas de lona de color rojo.
En verdad nunca puedo terminar de ponerme
la ropa en un intento porque la pava me llama
para que la saque del fuego y es ahí
cuando me llevo puesto el marco de la puerta
con el hombro y disparo absurdamente
un par de palabras injuriosas hacia
la inexistente madre de ese objeto que impactó en mi cuerpo.
Una vez que agarro la pava, el mate y la bombilla,
voy hacia el balcón francés, abro la puerta, la persiana,
respiro un poco del aire místico de la noche y veo
las estrellas que rodean la Luna mientras
escucho temas lentos de los guns, nirvana, redhots entre otros.
Pienso en “nada” cebada tras cebada y me dejo llevar
por la melodía de los temas. Es casi de todos los días que
al entrar en éxtasis me quedo sin agua para el mate.
Es entonces cuando agarro el mate junto a la pava,
voy al lavadero, tiro la yerba al tacho,
después me dirijo a la mesada, lavo y seco todo lo que usé.
Cierro la puerta de la cocina, del baño y del balcón
francés por si llueve pero no bajo la persiana
ya que la luz es fundamental para mi.
Agarro la mochila para salir al trabajo pero
cuando me quiero ir busco las llaves y no las encuentro.
Siempre se esconden de mi y nunca les hago nada.
Trato de hacer memoria para saber donde las dejé y
aparecen misteriosamente debajo del diván.
Las agarro rápido porque siempre siento
que se me hace tarde. Abro la puerta,
la cierro con las cuatro cerraduras, toco el botón del ascensor,
grito que cierren la puerta, nadie me escucha, bajo doce
pisos por la escalera hasta que salgo al garage. Tomo las
llaves nuevamente para abrir el candado de la bici,
empiezo a caminar junto a la bicicleta hacia el portón y lo abro.
Paso con la bici, lo cierro y es cuando me altero
un poco al mirar mi reloj de bolsillo.
Me subo a la bicicleta y pedaleo rápido. Agarro Serrano,
paso por la Plaza Cortazar, doblo por Honduras,
después por Juan B. Justo y le doy derecho hasta el Río de la Plata.
Me bajo de la bici, la encadeno a un poste de luz,
saludo a “Beto” que es un hombre
que no está en sus cabales y vive en la calle
y me voy corriendo hasta el final del muelle del
“Club de Pescadores” donde me espera un bote con dos remos.
Desato el nudo que conecta mi barca con la tierra y
empiezo a remar mientras escucho el sonido
que producen los remos al introducirse en el agua.
A veces el río está medio picado, calculo que
será por las crecientes o no se por que.
A medida que avanzo me alejo mas de la ciudad,
veo las luces cada vez mas pequeñas a tal punto que
la city se convierte en una diminuta maqueta y las luces
se transforman en gotitas luminosas en ese universo ya lejano a mi.
Remada tras remada tomo mas distancia
hasta que esa maqueta se desvanece en el horizonte.
Sigo remando en dirección
contraria a la Luna que ilumina mi camino
hasta que hago un stop.
Nunca nadie me dijo donde tengo que parar pero supongo
que me detengo en el lugar correcto todos los días
porque ningún superior me llamó la atención.
Saco el reloj para fijarme el horario y por suerte
siempre me sobran unos minutos. Entonces me saco las zapas,
las medias y mojo los pies en el agua mientras
improviso una melodía con la armónica.
Pasa un tiempito hasta que las agujas marcan
la hora indicada. Saco los pies del agua,
agarro la mochila y la abro.
El procedimiento es rutinario pero hay que tener
mucho cuidado de no cometer ningún error.
Abro lo mas que puedo el cierre de mi mochila y la estiro.
Introduzco mis dos manos y lo agarro.
Tiene el tamaño de una pelota de fútbol Nº 5.
Lo tomo suavemente y lo dejo en el agua.
De repente alrededor de él se forma vapor, aparecen burbujas,
siento como una simbiosis entre la sal del mar y su textura.
La esfera empieza a regalar colores que nacen
mediante miniexplosiones. Veo diferentes tonos
de colores: violeta, amarillo, rojo, verde, azul entre otros.
Es imposible pasar al papel lo que ven mis ojos
día tras día. Para que tengan una noción de lo que es,
no alcanzarían todas las palabras mas lindas del "Diccionario
de La Real Academia Española" como para poder definir tal espectáculo.
El agua empieza agitarse suavemente,
acuna el bote y se levanta una agradable brisa húmeda.
Ese aire se va convirtiendo en viento. La esfera
va tomando un color rojizo/anaranjado
y su circunferencia empieza a extenderse.
Ese es el indicador de mi retirada.
Mientras me pongo las medias y las zapas
observo todo lo que sucede.
Si bien siempre es lo mismo,
nunca es igual.
Es un ritual muy especial, podría definirlo
como una comunión entre la luz, el agua,
el fuego y el aire. Se siente muy bien.
Mi alma está en paz.
Empiezo a remar en dirección contraria al amanecer.
Vuelvo hacia la orilla de la costa que me vio salir
pero esta vez tengo una perspectiva diferente
ya que nunca me encuentro solo,
siempre observo al Sol en el horizonte y cuando giro
la cabeza, veo la ciudad cada vez mas grande.

Sebastián Koutsovitis

martes, 15 de febrero de 2011

Era hora

Te fuiste a pasear,
estabas descansando,
te tomaste un recreo
y empezaste a viajar,
Por donde habrás estado?
Acampaste en la luna?
O tal vez dormiste
en la cama,
sobre una novela de drama
que leía la sirvienta de un zar.
Seguro que navegaste
por las almas mas oscuras,
iluminaste caminos
mostrando salidas,
despertaste suspiros
y te sumergiste en recuerdos
de aquellos personas
que quieren olvidar.
Me miraste desde el amanecer
y volaste en el ocaso,
doblaste por fracasos
de velas de altar.
Saliste de la sonrisa
de un bebé y
descansaste en una nube,
sonaste en una guitarra,
en un saxo o en una voz
que te llamó al cantar.
Te extrañaba y
volviste.
Sos mi dulce tentación,
musa inspiración,
te pido por favor,
no te vuelvas a alejar.

Sebastián Koutsovitis

domingo, 21 de marzo de 2010

EL León

Saliste cuando tuviste ganas,
sos como un rebelde sin causa
o un Sol que sale a las tres
de la mañana o quizás una Luna
que no quiere irse a dormir.
Avanzaste
comiéndote al mundo
como un felino en busca
de su destino,
caminaste con la ternura
de un cachorro,
abriste los ojos,
estiraste los dedos
y palpaste las ganas de vivir.
Hubiera jurado todo el licor
de la noche que hoy no ibas a salir,
hubiera jurado todos los tragos
que hoy no ibas a brotar,
pero sos así,
gambeteas las predicciones,
esquivás los preceptos,
e huís de los conceptos.
Sin cruz ni pésame,
solo te digo
que sea lo que sea,
que seas como un ave volando
en el cielo,
como una gota cayendo
en el mar,
como una sonrisa
en la tristeza o
como una moneda
tirada al azar.
Hijo de la vida,
descendiente
del destino,
el mundo es tu escenario
y sos el único protagonista
de esta película.
Sos el gallo que canta
antes del amanecer,
sos la melodía que
se escucha sin sonar,
sos el silencio y la unión
de un vínculo eterno
y sos la poesía escrita
que sale de este cuaderno.

BIENVENIDO AL MUNDO LEON!

FELICIDADES ADRI Y GASTON!

Sebastián Koutsovitis

lunes, 15 de marzo de 2010

En el jardín del azar

Veo mensajes en el teléfono
que dicen palabras verdaderas,
suenan un poco oscuras pero luego sale el Sol.
Siento que algo se prende como el fuego
de un farol que no se quiere apagar
y por mas que llueva,
este calor persiste y no deja de humear.
Todo lo que veo son cuadros pintados para mi,
con esos colores que me gustan,
con esos pueblos que imaginé,
con esos paisajes que inventé
y que jamás pensé volver a ver.
Se siente como un huracán
que da vueltas y vueltas dentro
de mi cabeza,
trata de decirme cosas
pero no entiendo qué,
entonces cierro los ojos,
abro mi alma y
no pregunto mas.
No quiero cuestionar la realidad,
es perfecta para mi,
todo es calma y paz,
hace mucho no sentía eso.
La energía sigue su rumbo
como un río en un canal
que desemboca en un
campo de rosas lilas
iluminadas por la luz de la Luna
en el oasis del glaciar de tus abrazos.
Recuerdo tu sonrisa y salgo
a caminar por la calle mirando al cielo,
sin ver por donde camino
y sin brújula para mi destino
pero entre paso y paso me choco
con muñecos y vuelvo a mirar al frente,
veo caras vacías, frías,
cansadas de andar.
Te busco desde el anonimato
en medio de la muchedumbre
pero te encuentro por las tardes,
a la hora de los mates
o en el hasta luego del atardecer
que me hace recordar el color de tu voz.
Toda la fuerza del camino,
toda la energía de la ruta,
todo nena, todo nena,
es haberte conocido en el jardín del azar.

Sebastián Koutsovitis.

lunes, 1 de marzo de 2010

Escala Richter

Somos gente y carne que camina por la tierra
aunque no se sienta somos hijos de la guerra,
cumplimos con las cuentas, los pagos y lo esperado,
creemos en el bien y hasta en Jesús crucificado,
compramos lo mejor y esquivamos lo peor,
esto se remata, se vende al mejor postor,
la Tierra está avisando que no aguanta mas,
los perros de mi cuadra no paran de ladrar,
la luz del Sol arde mas que el mismo infierno,
es una nueva era entre lo top y mi cuaderno,
el petróleo, los desechos y los gases de invernadero,
son bombas de egoísmo de suicidas con sombreros,
dormimos por la noche y desayunamos con cereales,
vamos al cine, a boliches y hasta reuniones sociales,
crecimos creyendo que hacíamos bien las cosas,
no uses falda corta y se una chica estudiosa!,
se un chico responsable, ya no estás para la joda,
ya estás grandecita, buscate un novio ahora,
nos adaptamos a la contaminación del ser humano,
a ver ríos sucios y a oler carbono sulfatado,
a tirar bombas al suelo rompiendo la corteza,
a mover el esqueleto y a estar de fiesta en fiesta,
a volar una montaña por el oro y por la plata,
a tirar árboles al suelo sabiendo que es lo que pasa,
inundaciones, terremotos, clima hostil o maremotos,
a tomar malas decisiones solo por tener mas votos,
a mirar otro canal apretando el control remoto,
a matar generaciones solo para achicar costos,
somos un intenso segundo en esta eternidad,
somos un sueño alado que vive en clandestinidad,
somos responsables e irresponsable de esta farsa,
somos guionistas y protagonistas de todo lo que pasa.
Sebastián Koutsovitis

domingo, 28 de febrero de 2010

Por dónde saldrá el Sol?

Si no existiera el sentir
no habría motivos para escribir,
si no existiera el misterio
no habría aventureros,
si no existieran los desafíos,
no habría mañana.

Si no existiera la poesía
no habría magia,
si no existiera el calor
no habría pasión,
si no existieran las lágrimas
no maduraría el corazón.

Será que la dulzura
de tu mirada hace
juego con mis palabras?
o será que me gustaría
que confíes en mi
y que veas el mundo
a través de mis ojos?

Si no existiera la música
no habría nada,
si no existiera el alba
no habría atardecer,
si no existiera la locura
no habría sueños que entretejer.

Si no existiera tu mirada
habría ocasos sin alba,
si no existiera tu sonrisa
habría silencios de requisas,
si no existieran tus besos
mi corazón cotizaría en pesos.

Será que mis dudas
quedarán en el papel?
o será que la Luna
junto a la brisa de la
noche te susurrarán
mis incertidumbres en
un escalofrío para
que extrañes mis abrazos?.
Sebastián Koutsotivis.

jueves, 4 de febrero de 2010

Próximamente

Era una noche de verano,
la Luna estaba mas plateada
que de costumbre,
yo tenía pinta de servidumbre
y mi suerte se acababa de fugar.
Salí andar en bicicleta
y a visitar viejos amigos,
tomé un par de copas de vinos
y brindé por el reencuentro,
siempre es un buen momento
para reencontrarse con uno mismo
y mas entre las notas de un himno
de una improvisada melodía al silbar.
Después de varios vasos
y de cruzar miradas con una reina
y una diva embriagada,
decidí regresar a mi casa
caminando por la oscuridad.
Entre los pasos y las voces
de gente que me saludaba,
perdí el rumbo como un ave lastimada
y era un naufrago en mi ciudad.
Tratando de reconocer
lo que decían los carteles,
me encontré en una vidriera una tele
que no paraba de emitir desinformación.
Igual no me importaba, no entendía nada,
es mas, me taladraba y quizás me mareó mas.
Estaba medio abombado cuando
vino una chica y me tomó de la mano,
me dijo al oído: vení nene es por acá.
Me llevó a un CASINO casi desconocido,
no sabía que existía ni nunca lo había escuchado nombrar.
Me dió un par de copas de vino y me llevó a una mesa,
a mi lado estaba el rey de Persia, una condesa
y algo mas que no podía descifrar.
Las primeras manos las gané como un gladiador,
me estaba llevando todo,
me decían winner de apodo
porque no paraba de ganar.
Llegó la última mano y era a todo o nada,
le había ganado a la condesa
y al Rey de Persia que se fue sin saludar.
Me quedaba ese sujeto, esa sombra
o ese objeto que le tocaba jugar.
Al mostrar sus cartas me dejó en bancarrota,
en saldo deudor, me sentía desnudo o en pelotas,
ya no tenía nada por qué jugar.
Y así fue la historia…
Jugué al póker con el amor
y cuando le estaba por ganar,
el muy turro subió la apuesta y tiró un as.
El desgraciado no me tuvo compasión
y se llevo del medio de la mesa nada mas
y nada menos que mi pobre corazón.
Ahora camino en medio de la noche,
voy sin rumbo hacia a la nada,
paseo por un bosque

donde no hay princesas ni hadas,
solo palabras, tequilas y sexo en la playa,
solo frases por la noche que a la mañana se largan,
solo con la mente de un francotirador que gatilla fríamente,
solo hasta recuperar mi corazón que será próximamente.
Sebastián Koutsovitis.

martes, 12 de enero de 2010

Terremoto boogie boogie

No soy de la solución ni tampoco del problema,
camino a paso firme, pego duro por la acera,
cambié por un DVD a mi vieja casetera
pero me veo agujeros en esta vieja remera.

No soy culpable de esas radiantes cicatrices,
sos muy buena flaca aunque tenés muchos matices,
no me hables, no me grites, no me gusta lo que dices,
ya no me queda paciencia me voy con las meretrices.

Estoy cansado de ver a Fort hasta en los calzones,
cuando vaya para el kiosco no compro “Dos corazones”,
me llegaron cinco cartas todas son intimaciones,
me quedaré sin nada solo tendré mis canciones.

Esa morocha tiene un strapples ajustado,
desde esta perspectiva tiene los pechos marcados,
nena si me dejás te llevo a los reservados,
no te vayas princesita, no me dejés colgado.

Toqué el saxo tenor en la esquina de mi casa,
como era de madrugada me tiraron una taza,
me dieron cinco puntos y me rompieron la carcasa,
pero como tengo cojones este pibe no se calla.

Estoy cansado de trabajar todo el santo día,
hoy caigo desmayado y me levanto al mediodía,
tuviste un amor que no te correspondía
y terminaste hecha bosta corriendo por la avenida.

Robemos una lancha y naveguemos por el delta,
no hagamos mucho ruido pa que nadie se de cuenta,
tomemos dos pastillas y fumemos tres habanos
y vayamos a pasear por los canales venecianos.

No te asustes de esta mente aunque parezca rara,
mi imaginación funciona como una nave acorazada,
no tengo miedo de decirte lo que siento cara a cara,
hoy vamos a enredarnos en una guerra de almohadas!! :P
Sebastián Koutsovitis

jueves, 7 de enero de 2010

A 5 cuadras

Un marroc en la mano,
una rosa en tu delantal,
una cama deshecha,
por dos cuerpos que no dan mas.

El silencio en el aire,
dice mas que mil palabras,
se siente un miedo extremo,
pero quiero quedarme acá.

Hay temor en mi mente,
cada día me gustás mas,
en la mitad de la jornada,
quiero saber como estás.

Cuántas irregularidades,
en esta tranza sin pactar!,
cuántos misterios envueltos
pero sin vos no puedo estar!.

Mi cabeza está en blanco,
mis labios te quieren besar,
la mentira está de luto,
solo te quiero abrazar.

Si el mundo anda sin rumbo,
hacé un stop y quedate acá,
si se vuelven todos locos,
nunca nos podrán alcanzar.

Si hay un divorcio en puerta
o un matrimonio por agonizar,
la rutina les ganó de mano,
prometo que no nos va a pasar.


Sebastián Koutsovitis.

viernes, 25 de diciembre de 2009

La quimera

Me dicen que pare volar
pero aun tengo alas,
me dicen que pare de tomar
pero no se me da la gana.

Me dicen que pare de viajar
pero aun tengo tiempo,
me dicen que pare de vagar
pero soy amigo del viento.

Me dicen muchas cosas
pero hago oídos sordos,
me dicen tantas cosas
que las cocino en el horno.

Me dicen que la realidad
es un caos y un desorden,
por eso voy a Constitución
a tomarme un tren a Londres.

Me dicen palabras feas
pero no les hago caso,
me dicen tantas cosas
que me las tomo en un vaso.

Me dicen que pare de fantasear
pero no tengo fronteras,
me dicen que el amor cura todo
pero no encuentro la quimera.
Sebastián Koutsovitis

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Hasta bien tarde

Me gustás mucho cuando movés tu cintura,
cuando sacudís tu cuerpo con ritmo y con soltura,
dejando a los chicos hot y con poca cordura,
regalando fantasía con tu meneo sin censura.

Me volvés loco cuando me mirás a los ojos,
me quedo hipnotizado aunque ya los tenga rojos,
con vos se va lo malo y todos los enojos,
con vos el mundo entero se pone fogoso.

Rompés la estructura de la vida,
dejás abatida a la rutina distraída,
pedís otra bebida que no te deje dormida
y seguís bailando sola pero divertida.

Me gusta tu manera de vivir el momento,
con una sonrisa y gozando al cien por ciento,
siendo un diamante en el firmamento,
siendo una perra en tu departamento.

Quebrás barreras con tus piernas sensuales,
tu cuerpo está húmedo parece lava que arde,
con vos el mas corajudo se convierte en cobarde,
con vos me quedaría hasta bien tarde
.
Sebastián Koutsovitis

lunes, 23 de noviembre de 2009

Mejor vámonos de paseo

Usted no cree lo que yo le digo
y yo te digo que la quiero,
usted no me habla al oído
y yo le digo que la deseo,
¿por qué estar mirando TV en la casa?
mejor vámonos de paseo.

Usted me dice cosas muy feas
pero yo no las escucho,
usted me dice que no la llame
pero aún tengo cartuchos,
¿por qué estar mirando el techo en la casa?
mejor vámonos de paseo.

Usted me llama y no habla
pero presiento su silencio,
usted es mas estructurada
que una monja en un convento,
¿por qué cocinar sola en la casa?
mejor vámonos de paseo.

Usted me ignora al teléfono
pero a mi no me importa,
usted me tiene sin filo
como un cuchillito que no corta,
¿por qué maquinarse sola en la casa?
mejor vámonos de paseo.
Sebastián Koutsovitis

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Solo

Caminaba solo el domingo a la tarde,
pisaba charcos y hojas del otoño,
borracho como un demonio
no había luz para resucitar.

Respiré de a poco la brisa del sur,
a mi lado había un perro perdido
y Cupido abatido cicatrizaba heridas
en el baño de un bar.

Rosa con espinas en jardines oscuros,
esperaban la primavera o un rayo de Sol
y un viejo girasol se cerraba
para que nadie lo pudiera ver.

En rieles oxidados pasaba un tren fantasma,
no tenía boleto pero igual quise subir
y un hombre de fusil me apuntaba
para que dejara de tocar.

Solo con mi alma solo,
solo el silencio de mi voz,
solo con mi alma solo,
solo se escucha un adiós.
Sebastián Koutsovitis

miércoles, 7 de octubre de 2009

Ahí va la libertad

Le dije al viento al oído que me lleve a cualquier lugar,
le grité a la música que sea mi amiga y que no me vaya a dejar,
le jugué una partida a la vida y todavía no se la pude ganar,
toqué una canción dedicada al cielo pero no la pudo escuchar,
caminé por una ruta perdida y desemboqué en un talar,
dormí en una carpa, en un micro y en un hotel sin vista al mar,
disparé con un arma plateada y la policía me vino a buscar,
robé un banco de esperanza y todavía no me pudieron hallar,
me tomé un vodka y tres tequilas y no me dejaron pagar,
salí temprano a dar una vuelta y tropecé sin caminar,
sos una flor, un beso robado y un acertijo pa descifrar,
una nube en el firmamamento que no para de naufragar,
un tornado de locura no me deja descansar,
dos guitarras y un saxo alto no paran de sonar,
está vez la luz del día no nos puede encontrar,
en esta noche sin destino hasta el mudo puede cantar,
un “Blackbird” en la puerta no nos deja de mirar,
toquemos escalas gitanas y que nadie pare de bailar,
vi a un ángel borracho tirado en un altar,
el diablo lo llevó a su casa y se fueron sin saludar,
el deseo es un secreto que la legalidad quiere asfixiar,
quiero sonrisas del alma y que un sueño vuelva a vibrar,
cada uno tiene un anhelo y alguna tierra pa conquistar,
hay personas y recuerdos que nunca vamos a olvidar,
que el azar sea la brújula que siempre guíe el andar,
existen piedras en el camino pero tarde temprano vamo a llegar,
agradezco no guardarme nada y siempre hablar y no callar,
para esta mente no hay fronteras ni calles con final,
la rutina es un puñal que lastima sin tocar,
solo quiero que cuando me miren digan ahí va la libertad.
Sebastián Koutsovitis.

martes, 6 de octubre de 2009

Nada de Combate

Hace un par de días que me dio el toque romántico,
estoy mas que podrido, estoy que me atraganto,
la melancolía nunca fue buena parte de mi rutina,
pero estaba en un valle sin sol con insulina,
como una montaña rusa, todos tenemos altibajos,
en la primera que pueda saco pasaje y me rajo,
pienso que Londres sería un excelente destino
pero me voy para Rosario a tomarme uno vinos,
una piba en la calle tenía un coma alcohólico
y ese trueno que se escucha tiene algo diabólico,
nose si pensar si la verdad se hizo mentira,
mejor no pienso mas y dejo que salga mi ira,
la muerte acorraló a Mercedes Sosa,
se nos fue su voz, la vida no es color de rosas,
ahora todo el mundo va exponer sus obras,
son aves de rapiña, comen de las sobras,
se alimentan de nosotros que somos sudor y pueblo,
no existe oposición, transan y firman acuerdos,
estoy mas que podrido de ver mesas de debate,
puro bla bla bla, nada de combate,
habría que acercase y escupirlos en la cara,
con la misma saliva que saboreamos carne asada,
los platos están vacíos y la inflación sigue subiendo,
en la calle hay violencia, ya me estoy enfureciendo,
esto no es para el que tiene sino para el que nos roba,
para el que sube las tarifas y sin coger nos viola,
cualquier persona es tranquila hasta que revienta,
hoy reina la indiferencia aunque el futuro esté en venta.
Sebastián Koutsovitis.

domingo, 4 de octubre de 2009

Una bici y dos rosas

Había dos rosas tiradas en el suelo,
una mano las tomó y se las ofreció al cielo,
una se deshizo dejando pétalos sueltos
y la otra se conservó como cultivo de huerto.

Los pétalos formaron un sendero de sueños,
cada uno era un te quiero e infinitos anhelos,
la Luna fiel amante observó lo sucedido
y entre tanto encanto el silencio se hizo ruido.

Se escuchó un - Hola ¿cómo estás? - en medio de la calle,
todo improvisado, nada de eso que se ensaye,
una mirada hipnotizada no entendió lo que pasaba,
y sin embargo dijo – Bien – aunque estaba asustada.

Entre un ida y vuelta se fueron relajando
y entre tanto relax sus labios se estaban rozando,
él le dio la rosa que a ella la estaba esperando,
ella le dio los pétalos y juntos se fueron caminando.
Sebastián Koutsovitis.